Introducción
Este año seleccioné nuevamente el Hogar
Plenitud Dorada para realizar mi apostolado de horas comunitarias. Ese centro está
localizado en la Urbanización Club Manor de Río Piedras. Decidí acudir al hogar a pesar de que mi tío Juan
Rivas, me iba a facilitar el realizar
las horas comunitarias en una clínica veterinaria ya que mi sueño es dedicarme
a esa profesión. No obstante, regresé al hogar ya que sabía que esperaban los acompañara
nuevamente y me llena espiritualmente el
poder ayudar a los envejecientes. En junio de 2015 perdí a mi abuelo Samuel y en
diciembre estuve a punto de perder a mi abuelo Tony. Ellos han sido ejemplos
importantes en mi vida y
compartiendo con mis abuelos he
aprendido a entender y valorar a los envejecientes como merecen. Por eso, entendí que
mi labor comunitaria debía continuar dedicándosela a mis envejecientes del
Hogar Plenitud Dorada quienes tanto necesitan una mano amiga que los asista, escuche
y comprenda sin criticarlos. Esa persona que los apoya con paciencia y
misericordia soy yo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario