sábado, 6 de febrero de 2016

Introducción

Este año seleccioné nuevamente el Hogar Plenitud Dorada para realizar mi apostolado de horas comunitarias. Ese centro está localizado en la Urbanización Club Manor de Río Piedras. Decidí  acudir al hogar a pesar de que mi tío Juan Rivas, me iba a  facilitar el realizar las horas comunitarias en una clínica veterinaria ya que mi sueño es dedicarme a esa profesión. No obstante, regresé al hogar ya que sabía que esperaban los acompañara nuevamente y  me llena espiritualmente el poder ayudar a los envejecientes. En  junio de 2015 perdí a mi abuelo Samuel y en diciembre estuve a punto de perder a mi abuelo Tony. Ellos han sido ejemplos importantes  en mi vida  y  compartiendo con mis abuelos  he aprendido a  entender y valorar a los  envejecientes como merecen. Por eso, entendí que mi labor comunitaria debía continuar dedicándosela a mis envejecientes del Hogar Plenitud Dorada quienes tanto necesitan una mano amiga que los asista, escuche y comprenda sin criticarlos. Esa persona que los apoya con paciencia y misericordia soy yo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario